La obsesión de Donald Trump por convertir todo el país en una extensión de su marca
Trump siempre fue hábil para promocionar su nombre como marca comercial. Puso su apellido en hoteles, aviones privados, casinos, campos de golf, botellas de agua y hasta una universidad privada. Ahora parece querer hacer lo mismo con las instituciones estatales
Original source: La Nacion Costa Rica