“Me aplaudieron de pie”. Contactó a la mafia rusa para secuestrar al asesino de su hija y llevarlo ante la Justicia
Kalinka murió a los 14 años en Alemania; en Francia condenaron a su padrastro alemán en ausencia, pero no lo pudieron encarcelar; André Bamberski, el papá de la joven, organizó su secuestro para que se haga justicia
Original source: La Nacion Argentina