¿Agendar relaciones sexuales puede salvar tu relación de pareja?
La idea de planificar los encuentros íntimos genera rechazo casi inmediato cuando se propone, pero la psicología y la sexología defienden cada vez con más firmeza que la espontaneidad es, en muchas parejas, un mito. Cuando una pareja llega a consulta con la queja de que «ya no tenemos relaciones», suelen esperar que les proponga ejercicios de comunicación, técnicas de gestión del conflicto sexual o incluso alguno de pareja de base. La sorpresa llega cuando, entre otras indicaciones, les sugiero que pongan en la agenda un momento para la intimidad sexual. La propuesta suena fría para algo tan íntimo. Sin embargo, en mi experiencia clínica, esta estrategia sencilla es, con frecuencia, uno de los puntos de inflexión más potentes en parejas que ya estaban estancadas en silencio sexual y en la rutina. Organizar lo espontáneo. Es cierto que hasta yo, con mi sensibilidad personal y femenina, podría verlo como una aberración, como romper lo romántico, pero se sustenta en una creciente corriente de investigación en psicología de pareja y sexología clínica: la planificación del sexo no mata la pasión y, en muchos casos, la resucita. El cine romántico y la publicidad, sobre todo, han construido una imagen del deseo como algo que surge de forma imprevista, irrefrenable y sincronizada entre los dos miembros de la pareja. Desde la sexología hay que desmontar ese relato: no se pueden tener ganas y excitación al mismo tiempo por casualidad, hay que crear el ambiente. La investigadora Emily Nagoski distingue entre el deseo «espontáneo», que surge sin estímulo externo en uno mismo, y el deseo «receptivo» o «responsivo», que se activa una vez que la situación propicia se ha creado. La mayoría de las personas, especialmente después de los primeros años de relación, funcionan según este segundo modelo. En ese contexto, esperar a que «apetezca» antes de buscar el encuentro equivale a pensar que la cocina vacía invita al apetito, cuando en realidad es el olor del guiso lo que lo despie...
Original source: ABC Spain